Personal sanitario de la Red de Salud Mental de Navarra (Psiquiatría, Psicología Clínica, Enfermería, Terapia Ocupacional y TCAEs), para quienes el curso está acreditado. En el proceso de admisión, se dará prioridad a los psiquiatras que realicen guardias.
Si quedarán plazas libres, se admitirá también a los siguientes colectivos, por el este orden de prioridad:
1. Residentes MIR de la UDM-SM (el total de residentes no superará el 30% del total de plazas)
2. Resto de trabajadores asistenciales de la RSMNa, que de cara a la acreditación no superarán el 25% del total de plazas: Trabajo Social, Educadores/as.
3. Residentes EIR y PIR de la UDM-SM (el total de residentes no superará el 30% del total de plazas)
Programa
lunes, 25 de mayo
15:30-20:30 h.
15:30 – 17:00 “Conceptualización del estilo de conducta suicida” (Exposición teórica). Ponente: Jon García Ormaza.
17:00 – 19:00 “Competencias de regulación emocional” (Exposición teórica). Ponente: Jon García Ormaza
19:00 – 20:30 “Manejo de casos complejos y continuidad asistencial” (Prácticas grupo pequeño). Ponente: Jon García Ormaza
Jon García Ormaza
martes, 26 de mayo
08:00-13:00 h.
08:00 – 09:30 “Conectividad y razones para vivir”. (Exposición teórica). Ponente: Alexander Muela Aparicio.
09:30 – 11:30 “Detección del sistema de creencias suicida y reevaluación cognitiva” (Exposición teórica). Ponente: Alexander Muela Aparicio.
11:30 – 12:30 “Seguimiento” (Exposición teórica). Ponente: Alexander Muela Aparicio.
12:30 – 13:00 “El autocuidado del profesional” (Prácticas grupo pequeño). Ponente: Alexander Muela Aparicio.
Alexander Muela Aparicio
Docentes
Jon García Ormaza
Psiquiatra
Alexander Muela Aparicio
Profesor titular de Universidad . Facultad de Psicología. Universidad del País Vasco UPV/EHU
Objetivos
Adquirir las competencias necesarias en la intervención clínica especializada con pacientes de riesgo medio-alto y alto, promoviendo una atención temprana, estructurada y coordinada que favorezca la continuidad asistencial y contribuya a la reducción de intentos suicidas y recaídas.
Realizar una evaluación clínica avanzada y dinámica del riesgo suicida, integrando factores individuales, interpersonales, contextuales y culturales en la toma de decisiones clínicas.
Realizar una formulación clínica a partir del análisis del estilo de conducta suicida.
Seleccionar e implementar intervenciones psicológicas breves y focalizadas en la ideación y la conducta suicida, basadas en modelos cognitivo-conductuales con respaldo empírico.
Intervenir en situaciones de alta complejidad clínica, incluyendo pacientes con riesgo medio-alto o alto, comorbilidad psicopatológica y antecedentes de intentos de suicidio.
Gestionar de forma intensiva y continuada casos clínicos complejos, asegurando la coordinación entre dispositivos asistenciales y niveles de atención.
Diseñar e implementar planes de seguimiento clínico estructurados, orientados a la prevención de recaídas y a la detección precoz de nuevas crisis suicidas.
Incorporar estrategias avanzadas de regulación emocional, mindfulness y autocuidado profesional, con el fin de prevenir el desgaste emocional y mantener una práctica clínica segura y sostenible.
De este modo, el Nivel 3 contribuye a consolidar una cultura de prevención clínica avanzada en el sistema sanitario, fortaleciendo el papel de los profesionales como agentes clave en la evaluación, intervención terapéutica y seguimiento especializado del riesgo suicida en contextos clínicos y comunitarios.
Metodología
La metodología docente del programa se concibe como el conjunto de estrategias, procedimientos y recursos orientados a generar situaciones de aprendizaje significativo, favoreciendo la adquisición de competencias clínicas avanzadas para la prevención e intervención en la conducta suicida. Desde este enfoque, la metodología no se limita a la transmisión de contenidos teóricos, sino que promueve una participación activa y reflexiva del profesional en su propio proceso de aprendizaje.
En consonancia con los principios del aprendizaje de adultos y de la formación basada en competencias, se prioriza una metodología activa, experiencial y aplicada, en la que los participantes asumen un papel
protagonista. Cuanto mayor es el grado de implicación activa del profesional —a través del análisis, la toma de decisiones clínicas y la reflexión sobre la práctica—, mayor es la consolidación de los aprendizajes y su transferencia al contexto asistencial real.
Todas las actividades formativas incorporan dinámicas participativas que facilitan la integración entre teoría y práctica clínica. Entre las estrategias metodológicas empleadas se incluyen:
Análisis y discusión de casos clínicos reales, orientados a la evaluación avanzada del riesgo suicida, la formulación clínica y la selección de intervenciones basadas en la evidencia.
Debates guiados y espacios de reflexión compartida, que permiten contrastar experiencias profesionales, explorar dilemas éticos y profundizar en la toma de decisiones clínicas.
Ejercicios prácticos de aplicación de modelos cognitivo-conductuales, como la identificación del estilo de conducta suicida, el trabajo con creencias suicidas y la reevaluación cognitiva.
Resolución de problemas clínicos complejos, simulando situaciones de alta exigencia asistencial y promoviendo el razonamiento clínico avanzado.
Trabajo en pequeños grupos, facilitando el aprendizaje colaborativo, la supervisión entre iguales y la integración de diferentes perspectivas profesionales.
Dramatizaciones y role-playing, especialmente orientados al entrenamiento de habilidades de intervención, comunicación clínica y seguimiento de pacientes con riesgo suicida.
Ejercicios de reflexión personal y autocuidado profesional, dirigidos a prevenir el desgaste emocional y favorecer una práctica clínica segura y sostenible.
El equipo docente actúa como facilitador del aprendizaje, proporcionando retroalimentación continua, orientando la reflexión clínica y favoreciendo un clima formativo seguro que permita el análisis crítico de la práctica profesional. De este modo, la metodología del programa busca no solo el desarrollo de conocimientos y habilidades técnicas, sino también el fortalecimiento de actitudes, autoeficacia profesional y responsabilidad clínica en el abordaje de la conducta suicida.
Esta formación es presencial. No se admite la asistencia al curso a través de videoconferencia de forma síncrona.
Sistema de evaluación
Evaluación de la actividad docente: A través de encuesta anónima realizada por los alumnos/as.
Evaluación del alumno/a: Control de asistencia
CERTIFICADOS:
Los requisitos para recibir el certificado que acredite la realización de la actividad docente son:
· Estar inscrito y admitido en la actividad.
· Asistencia al 80% de la actividad docente.
· Haber realizado la encuesta de valoración. Tras finalizar la formación, el alumnado recibirá un enlace para realizar esta encuesta en un plazo de una semana. Es requisito obligatorio para recibir el certificado.